La cocina, cuando se hace desde la experiencia y la identidad, no solo alimenta: cuenta historias. Y este próximo 28 de abril, Barrio Amón será el escenario de una de esas historias que vale la pena vivir.
El restaurante abre sus puertas a una colaboración especial junto al Chef chileno Rodrigo Salvo, creador de Quiltro, un concepto nacido en Antigua Guatemala que mezcla culturas, técnicas y emociones en cada plato.
Quiltro no es solo un nombre. En Chile, “quiltro” es ese perro mezcla, ese zaguate que no responde a una sola raza. La palabra viene del mapudungun y significa justamente eso: mezcla. Y esa idea es la esencia de esta experiencia culinaria.

De Noma a Guatemala… y ahora a Costa Rica
Rodrigo Salvo no llega por casualidad. Su trayectoria lo ha llevado por algunas de las cocinas más influyentes del mundo: Boragó, Mugaritz, Noma y D.O.M., restaurantes reconocidos en el listado de World’s 50 Best y galardonados con estrellas Michelin.
Hoy, desde Guatemala —país que eligió como hogar—, propone una cocina que interpreta el territorio desde una mirada externa, pero profundamente respetuosa.

Dos chefs, una sola noche
Este martes 28 de abril, Rodrigo y Santiago se unirán en cocina para crear una experiencia única:
platos de autor, reinterpretaciones y nuevas creaciones nacidas exclusivamente de esta colaboración.
Una noche donde no hay repetición posible.
Lo que se cocina, sucede una sola vez.

Un viaje a Guatemala sin avión
La propuesta va más allá de un menú. Es un recorrido sensorial que busca transportar al comensal a través de ingredientes, técnicas y narrativa.
Sabores, colores y texturas que conectan territorios, sin necesidad de salir de la mesa.
Un viaje a Guatemala sin avión.
Cupos limitados. Reservá tu espacio pronto.
Detalles del evento
📅 Fecha: 28 de abril
📍 Ubicación: Barrio Amón, San José, Costa Rica
📱 Reservas: WhatsApp +506 8308 3388
Este tipo de experiencias no se explican, se viven.
Son encuentros donde la cocina cambia de acento y el fuego se convierte en lenguaje.
Reservá, llegá con hambre…
y dejá que la cocina haga el resto.





